
Fuente en Polanco
Fotos, Viajes




La persona que va a actuar dice que no necesita quien dirija, quien produzca, quien fotografíe ni quien edite, que basta con su presencia frente a la cámara y con la forma que tiene de improvisar sobre las sugerencias de la guionista; afirma que tiene la certeza de que nadie más podrá contar la historia de una manera tan emotiva y conmovedora.
Cuando alguien le dice que no se le puede pagar más de lo acordado ni ofrecerle condiciones diferentes de los demás actores, simplemente se ríe y amenaza con parar la producción hasta que no se haga lo que quiere.
Algo que no tiene manera de preveer es que 10 días antes de comenzar la filmación, la directora de casting encontrará a una actriz 5 años más joven, con una historia aún más triste que la suya y que a todo mundo le caerá lo suficientemente bien como para considerar que ella sea quien protagonice la historia que por varios meses han intentado filmar.
Tamborileando los dedos, retorciéndose las ganas, descubriendo la mirada hacia el interior en dirección a lo que debería estar pasando pero que no pasa porque elle está bajo presión en un trabajo que no termina de gustarle y que le obliga a ejercitar su paciencia y ese cuerpo que, cada día, está en proceso de transición.


The late Americans, de Brandon Taylor
Time Shelter, de Georgi Gospodinov

No hace falta elegir la mejor historia, lo que necesitas es pensar en una situación y tenerla lo suficientemente clara como para poder contarla. Después tienes que pensar muy bien cuál fue la oportunidad, el conflicto que hubo en ella, saber con qué tuviste que enfrentarte, qué fue lo que la hizo compleja. En ese punto es importante que pienses en las acciones que tomaste para enfrentar las complicaciones y finalmente hablar de cuál fue el resultado.
Lo que sigue es encontrar la manera de contar la historia, saber qué palabras utilizar para hablar de ella, cuidar cada frase para que al leerla sientas que lo que pensaste y sentiste está escrito en el papel.
Y después vendrá la parte de editarla para que sea contada de la mejor manera que puedas hacerlo.
El resultado no es lo importante, lo importante es empezar a escribir de nuevo, buscar de nuevo una situación para contar y que eso se convierta en otra historia.
