Privilegios

Aún en plena pandemia y quejándose por lo mal que se ésta se ha manejado y la inexistencia de vacunas, comparten selfies de reuniones en casa, de visitas a amigos, de viajes; fotos de objetos que han comprado recientemente -como pantallas, sofás, tenis de colección, juegos electrónicos-, o de mezcladoras de música y asadores para sus actividades en jardines.

Y al hacerlo quizá piensen que comparten sus alegrías, sin darse cuenta de que en medio de lo que estamos pasando, compartir estas imágenes es simplemente una reafirmación de sus privilegios.

Ygdrasil – Jorge Baradit

Ygdrasil -  Jorge Baradit

Para muchos, la ciencia ficción es un género menor, el espacio en el cual la fantasía se puede llevar hacia el futuro para predecir o para explicar a dónde nos llevará el presente.

Para algunos escritores, la ciencia ficción es el espacio en que cual pueden construir sus historias sin tener que apegarse a reglas sociales establecidas ni limitar el alcance de la mismas.

Ygdrasil es una invención que nos lleva más allá de algunos de los límites que le hemos puesto al futuro. “Cyberpunk meets” energía espiritual, sacrificios, almas en pena, alienígenas, corporaciones todo poderosas y escenarios digitales que requieren de cartografías propias de exploradores de nuevos continentes.

No es un texto para “débiles de corazón”, por momentos es cruel y sádico y constantemente nos cuestiona si es o no un libro que puede disfrutarse.

Pero está bien escrito a pesar de parecer, en ocasiones, el sueño de un adolescente con imaginación desbordada, gusto por la tecnología y una intensa obsesión con el futuro y una clase alternativa de espiritualidad.

Y, no, no es ciencia ficción “latinoamericana”.

Podcast – ideas

Reproductor de MP3 y de podcast

Hay quienes piensan que la palabra escrita sigue siendo la mejor forma de comunicarse; quienes creen que las imágenes “valen más que mil palabras” y quienes están convencidos de que la voz y los sonidos son el medio ideal para expresar las ideas.

Algunos de estos últimos vivieron ese tiempo en el que convertirse en locutor de estación de radio podía ser algo más cercano y alcanzable que llegar a conducir en televisión, convertirse en escritor o volverse fotógrafo. Y quizá ellos fueron los pioneros en hacer podcast cuando este medio aún no había alcanzado el nivel que ha alcanzado hoy y para crear uno bastaba un micrófono, una conexión a internet, un servidor para alojarlo y las ganas de dejar grabado algunas ideas.

Algunos de aquellos que escribieron fanzines en los 80s, comenzaron un blog en los 90s, aprendieron HTML para armar un website en los 00s y se volcaron a las redes sociales en los 10s, gradualmente se fueron educando para crear contenido y compartirlo en un medio que requería menos conocimiento específico y menos producción.

Un celular con – a lo mejor-, un micrófono externo, una grabadora de audio, un programa de edición simple y una app para darle forma y compartirlo simplificaron el proceso, de la misma manera en que lo hizo una cámara digital con quienes decidieron hacer la transición de blogueros a vlogueros.

Las posibilidades del podcast ayudaron a que quienes alguna vez desearon ser locutores de radio, o a que quienes gustan de comunicar un punto de vista, un conocimiento o una opinión pudieran hacerlo sin preocuparse por la censura sabiendo que dicho mensaje podía llegar a un público específico interesado por dicho contenido.

Grabaciones sobre cualquier tema, puntos de vista -algunos más interesantes que otros-, enseñanzas, historias, audio-reportajes, hay espacio para cubrirlo todo.

¿Qué grabarías en una cinta de audio, en un clip digital? ¿cuáles de tus ideas querrías que se escucharan por muchas más personas que las que están en tu círculo inmediato? ¿ Con qué finalidad plasmarías un conocimiento, una experiencia, una emoción para que alguien más lo escuchara?

Salvar el fuego | Guillermo Arriaga

Una mujer corre intentando evitar un disparo, cae al suelo y ve a uno de sus agresores apuntar con un arma a su cabeza.

Así comienza la novela ganadora del Premio Alfaguara 2020, del escritor Guillermo Arriaga.

Una novela que parece más interesada en atraer a nuevos lectores con escenas gratuitas de sexo, listas de sinónimos para mostrar barrio y lo que podría ser la base para un guión de película de aventuras.

Centenas de lugares comunes, personajes más que predecibles y el uso de un lenguaje que parece hecho a la medida en lugar de ser parte de la naturaleza de quienes hablan, hacen de este libro una lectura desgastante y decepcionante para quienes no habían leído algún otro texto de Arriaga y se dejaron llevar por el sello en la portada del “Premio”.

“Hay escritores que escriben con el cerebro”, decía Julián, “otros con el corazón, unos más con las entrañas, y los más chingones, esos le dan al teclado con la verga”.

Y quizá esa sea la frase que defina el libro, un escritor que le da al teclado con la verga desde una limitada visión del mundo que fue.

Privilegiados e Ignorantes

La noche de la ignorancia

Me está costando mucho trabajo entender la indiferencia de varios por lo que está pasando en nuestro país. Creo que los privilegios combinados con la ignorancia acortan la perspectiva y limitan la capacidad de comprender que en un país con casi el 50% de personas en condiciones de pobreza, las decisiones deben tomarse, para empezar, mejorando la vida de esas personas y que eso se logra a través de una mejor recaudación de impuestos, el combate a la corrupción, el gasto social responsable, la inversión en salud, educación y la seguridad pública.
Cuando los privilegiados e ignorantes hablan de “Que el descontento permee a las clases populares a las que hay que hacerles entender”, lo que están queriendo decir es que las cosas deben hacerse a su modo para cuidar sus propios privilegios y mantener un sistema que les permita continuar enriqueciéndose a costa de los demás.
Cuando un historiador y escritor dice “Mientras no le quitemos poder, la cosa no va a mejorar” está incitando a un sector de la población a ir contra el proceso democrático por el que tanto hemos luchado como nación para dar un golpe de Estado; cuando dice que el presidente “quiere que este país esté jodido y empobrecido para poderlo gobernar” omite las condiciones en las cuales nuestro país ha estado históricamente como consecuencia de los gobiernos que hemos tenido, los mismos que se han enriquecido y que han mantenido en condiciones de pobreza a más de la mitad de nuestra población.
Ojalá que quienes somos privilegiados tengamos la capacidad de proponer, trabajar, construir nuevas plataformas y encontrar maneras más eficientes de participación ciudadana que nos permitan ser críticos objetivos de lo que está sucediendo a la vez que partícipes de aquello que se esté haciendo bien.
No necesitamos un país dividido en facciones, es momento de crear un pacto por el bien de la mayoría de los mexicanos.
En estos tiempos de cambio debemos replantear nuestro compromiso con los demás, ser los ciudadanos que nuestro país necesita.
Somos mejores que los gobiernos que hemos tenido, demostrémoslo con trabajo y con estudio. Busquemos a mejores candidatos que nos representen a todos, construyamos el país que queremos.
Seamos críticos pero hagámoslo con propuestas.
Dejemos de calificar a los demás como ignorantes si antes no intentamos educar.
Dejemos de criticar lo que no se está haciendo y contribuyamos haciendo lo que es necesario.

Y recordemos que participar NO ES poner un like, es entrarle al debate en el terreno de las ideas desde el respeto y la intención de llegar a acuerdos y trabajar con ellos.

YA BASTA DE POLARIZAR.
México no es de unos cuantos, es de todos nosotros.

Prensa y “click bait”

Periodismo hecho más allá de la letra impresa, investigaciones creadas para formatos de audio o de video o para ser leídas en dispositivos electrónicos con conexión a la red.

Información que se genera para el consumo inmediato con la intención de atraer lectores que eventualmente se conviertan en consumidores de productos o de servicios.

Titulares a modo de anzuelo para captar el interés, cabezas redactadas para posicionarse en los motores de búsqueda y atraer más tráfico hacia un sitio para captar más ingresos de posibles anunciantes.

Noticias redactadas con intereses específicos en mente, columnas de opinión escritas para defender lo indefendible, para condenar, satirizar y calumniar, para ser compartidas y eventualmente viralizadas.

El alcance de una publicación trasladado del espacio de lo orgánico por el verdadero interés del público al de un empuje artificial mediante dinero para dar más visibilidad a un “feed”. Un intercambio monetario para darle más peso a una idea y que más personas la validen y la compartan. La opinión de una persona comunicada digitalmente “de boca en boca” y amplificada en su alcance mediante la compra de publicidad.

Los “algoritmos” de cada red social se han convertido en la “inteligencia matemática” que nos muestra contenido basándose en nuestras preferencias y elecciones previas, buscando contenido adicional que nos haga permanecer más tiempo en dichas plataformas.

La mínima censura que existe, los espacios que quedan abiertos para opiniones extremistas, la posibilidad de mentir, de dar por verdades los puntos de vista convierten a las redes sociales en espacios en los cuales el fin no es comunicar la verdad sino modificar la opinión pública y orientarla hacia ciertos intereses.

El número de vistas y de interacciones (“me gusta”, “me divierte”, “me enoja”), se convirtieron en la medida del éxito. Hacer viral un contenido se volvió el objetivo a alcanzar para lograr monetizarlo en un contexto por el que cada vez menos gente paga por el contenido de calidad.

Mantenerse informado -mejor informado-, implica ahora estar suscrito a publicaciones a las que hacer investigación de largo alcance les representa un alto costo en recursos. Y dichas suscripciones resultan una inversión para quien puede hacerlo.

Pandemia 1

Por años, una empresa busca beneficios fiscales para pagar menos impuestos de los que le corresponde; da sobornos para obtener permisos de operación en municipios donde no deberían dárselos; por su volumen de venta puede permitirse pagar en 90 días a sus proveedores y por sus precios puede desplazar a otros minoristas que terminan por quebrar.
Durante la pandemia deja de pagar la renta de algunos de sus locales, despide de manera masiva a empleados arguyendo que la situación ha vuelto complicada su operación y exige que el gobierno cubra la mitad del salario de quienes continuaron laborando.
Y resulta ser la misma empresa que se benefició de un esquema para repartir dinero antes de un proceso electoral con la intención de generar votos para un partido y que hoy está en campaña condenando las medidas tomadas para contener la enfermedad y exigiendo el regreso a las actividades normales.